Chef Mom, Maternidad y Crianza

BICHOS Y HUMMUS

¿Habrá peor sentimiento que ver a nuestros bebés enfermos? Creo que sí: estar enfermas a la par de ellos. Con las lluvias, siempre vienen inevitablemente las epidemias de “mocos” en los colegios… los niños que van al colegio se lo pegan a los hermanitos, los hermanitos a las mamás, las mamás a otras mamás; en fin, la cadena de contagio me recuerda a aquélla película Outbreak (todavía tengo pesadillas con la escena de la persona que tose en el cine y se “ve” a la bacteria esparcerse por toda la sala).

Para hacer el cuento corto, cachamos el virus sincital respiratorio y nos tocó una semana de miedo. Fabián comenzó a rechazar la comida un viernes, sin presentar ningún otro síntoma. Como no creo en obligarlo a comer, le presentaba más opciones y éstas se fueron reduciendo hasta que llegamos al punto en que sólo comía Goldfish y arándanos secos. Caímos más bajo aún… llegó a no comer NADA más que sus pachas. Lo sentaba en su silla y todo iba directo para el chucho, quien por supuesto esperaba feliz debajo, relamiéndose los bigotes. ¡Qué frustración! Aunque las mamás con más experiencia me repetían que no hay que preocuparse, yo no podía dejar de intentar y llegué a ofrecerle cosas que dije que jamás le iba a dar (¡¡¡salchicha!!!), que igual rechazó.

Después de una semana cargada de medicinas, aceites esenciales y solución salina, empezamos a ver la luz. Y tal como las mamás más experimentadas me dijeron, el apetito de Fabián regresó, aunque bastante selectivo: pasó 4 días comiendo exclusivamente sandía y queso fresco (los que destripaba con el dedo para luego exprimir dentro del puño, todo esto dando grititos de felicidad) y ahora estamos en la fase del aguacate. Ya come de todo, pero no puede faltar el aguacate en su plato. Cada pañal es una cajita de sorpresas, es todo lo que puedo decir.

Estamos estableciendo el hábito de la refacción a media tarde para poder ir sustituyendo las pachas, y se me ocurrió probar darle un sandwich de pan integral, hummus y aguacate (su actual favorito). Qué les puedo decir… ha sido un éxito rotundo. Come cualquier cosa untada en hummus, y yo no puedo estar más feliz, ya que el garbanzo (ingrediente principal del hummus) es una excelente fuente de proteína vegetal. Mucha gente se asombra de ver que un bebé tan pequeño come cosas que muchos hemos probado hasta nuestra adultez, pero si algo creo firmemente es que no debemos limitar a los niños a que coman “cosas para niños.” El paladar es algo sumamente moldeable y si queremos que coman de todo, pues tenemos que darle a probar de todo. Les comparto mi receta de hummus (la verdad es que ya ni lo hago con receta, porque es tan fácil y tan rápido que sólo voy calculando los ingredientes) para que prueben con sus pollitos.

HUMMUS

1 lata de garbanzos (drenar el agua y reservarla)
1 cucharada de tahini (pasta de ajonjolí, la venden en el supermercado y en las tiendas de productos orientales)
1 diente de ajo pelado
1 cucharada de jugo de limón
1 cucharada de aceite de oliva
¼ cucharadita de comino molido
sal al gusto

Colocar todos los ingredientes en el bowl del procesador y procesar; agregar poco a poco el agua de los garbanzos hasta alcanzar la consistencia deseada (nunca he usado toda el agua, uso como mucho una tercera parte) y agregar sal al gusto.

Guardar en la refrigeradora en un recipiente hermético. Dura aproximadamente una semana, pero hay que estar pendientes que no se fermente (le salen burbujitas y se pone esponjoso y ácido) o que no le salga hongo (el hongo que le sale es color rosado / rojo, hay que estar muy pendientes).

Edith

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Entusiasta de la comida: hacerla, compartirla y disfrutarla; me gusta tanto, que la hice mi profesión y planeo mis vacaciones alrededor de ella. Mujer, esposa y mamá, mantengo mi sanidad mental escuchando rock ochentero y buscando la IPA perfecta. El amor no se encuentra, se construye.