Baby Led Weaning, Chef Mom

PANQUEQUES DE AVENA Y BANANO

¿A quién no le gustan los panqueques? Desde que era niña los amaba: en la casa de mi abuela se comían delgaditos, como crepa, para la refacción con mantequilla, miel “de maple,” tocino, jalea de fresa, azúcar glass… ¡de cualquier manera! Ya más grande, descubrí la premezcla para panqueques gordos y esponjosos como los que salen en la tele y me encantaban. Luego descubrí la Nutella… podría seguir, pero lo que les quiero contar es que AMO LOS PANQUEQUES.

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¡El producto final!

Hace unos meses fuimos al alergólogo para revisar a Fabián, ya que tenía sospechas de una alergia alimentaria y de una vez aprovechamos para tocar el tema de la rinitis y el asma, condiciones que padezco desde niña y que, la verdad, me da terror pensar que él pueda desarrollar. El doctor me preguntó cómo controlaba yo mis síntomas y me comentó de una manera superficial que evitara las premezclas de harina de panqueque porque estaba comprobado que, después de abiertas, estas mezclas acumulan una cantidad enorme de ácaros. La verdad, no le puse mucha atención… hasta unas semanas después.

Al final de un día ajetreado, no tenía nada listo para la cena de Fabián y se me ocurrió hacerle panqueques. Tenía un poco de compota de manzana y kiwi y se me ocurrió hacerle mini panquequitos rellenos. Hice la mezcla, hice los panquequitos, probé uno (¿quien se resiste a comerse uno mientras los hace? Yo no.) y algo me dio desconfianza. Le hice huevitos y frijoles y dejé los panqueques ahí, pensando que me los iba a cenar yo después. Mientras cocinaba, me empezaron a llorar muchísimo los ojos, como si estuviera picando cebolla, me empezó a chorrear la nariz, me picaban horrible los oídos y la garganta y empecé a sentir mucha ansiedad. El clima estaba comenzando a cambiar, así que se lo atribuí a eso y le terminé de dar su cena a Fabián. Luego fuimos a bañarlo y ahí me empecé a sentir realmente mal. Llegó mi esposo y le dije que lo terminara de bañar él porque necesitaba irme a acostar. Tenía tanta ansiedad que no logré quedarme acostada, así que bajé a terminar la cena; no podía, quería salirme de mi piel, se me empezaron a llenar los ojos de lágrimas de la ansiedad. Cuando bajó mi esposo, me preguntó si me sentía bien, porque no me veía bien. Le conté lo que había comido y le dije que me iba a tomar un antihístaminico… pero sólo empeoré. Para hacerles el cuento corto, terminé en el hospital con una reacción alérgica severa en la que se me empezaron a cerrar las vías respiratorias. Me recordé del comentario del alergólogo y até cabos.

Al regresar a la casa, tiré la mezcla de panqueques (que no estaba vencida) y empecé a buscar alternativas nutritivas para hacerlos y encontré esta GEMA de receta . Es super fácil, solamente se echan todos los ingredientes en el procesador y ya, jajaja. Compré harina de trigo entero, molida en piedra, orgánica y la guardo en el congelador para mantenerla fresca más tiempo. Sí, me quedé medio paranoica. Esta receta pide buttermilk, y aunque ya lo venden aquí en Guatemala, sólo lo venden por libra y la verdad es muchísmo, así que sustituí el buttermilk por leche acidificada, que se hace con una cucharada de vinagre blanco por taza de leche entera.

Creo que Fabián ama estos panqueques más que a los frijoles, así que por eso se las comparto:

Ingredientes:

½ taza de harina

½ taza de avena

1 cucharada de azúcar (yo uso azúcar morena)

1 cucharadita de polvo de hornear

½ cucharadita de bicarbonato

Pizca de sal (en la receta dice ½ cucharadita, pero yo creo que eso es mucho)

¾ taza de buttermilk (sustituí por leche acidificada, ver arriba)

1 cucharadita de extracto de vainilla

2 cucharadas de aceite vegetal

1 huevo

Instrucciones:

Colocar todos los ingredientes en el bol del procesador y procesar hasta que esté bien mezclado.  (Yo le agrego ½ banano y salen DELICIOSOS.)

Calentar el sartén a fuego medio bajo y engrasar, verter aproximadamente ¼ de taza para cada panqueque y dorar de cada lado.  Servir caliente.

¿Ya les dije que Fabián ama estos panqueques?  Pues se los repito:  los AMA.  Se come dos panqueques de tamaño normal enteritos con miel de maple.  Y jamás volveré a hacer panqueques de caja.  Jamás.

CALIFICACIÓN:  5 FRIJOLITOS + ESTRELLITA

Edith

 

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Entusiasta de la comida: hacerla, compartirla y disfrutarla; me gusta tanto, que la hice mi profesión y planeo mis vacaciones alrededor de ella. Mujer, esposa y mamá, mantengo mi sanidad mental escuchando rock ochentero y buscando la IPA perfecta. El amor no se encuentra, se construye.