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MOCHILAS ERGONÓMICAS // Colaboración especial

Desde que estaba embarazada de Bruno sabía que quería portear; investigué mucho acerca de los beneficios y estaba clara que me ayudaría a seguir con mi vida activa, por lo que la decisión de hacerlo llegó naturalmente.

Al día de hoy he probado fulares elásticos, semi-elasticos, mei-tais, “ring-slings” o bandoleras y mochilas ergonómicas. Creo que todos los estilos tienen un espacio durante diferentes etapas de cada bebé, pero para mi esposo la elección era clara: mochila ergonómica. Creo que muchos hombres se deciden por este tipo de cargador por su facilidad para colocar y para algunos tal vez porque el aspecto de mochila los hace sentirse más cómodos.

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Sin embargo, el problema es que muchas de estas mochilas son todo menos ergonómicas; a este tipo de mochilas no-ergonomicas se les conoce coloquialmente como “colgonas”.

Se reconocen por:
– Sostener al bebé de sus genitales (no respetan la posición en “M” de las piernas y la base no cubre hasta la parte posterior de las rodillas)
– Brindar poco/mal soporte para la espalda del porteador
– Permitir la opción de cargar al bebé viendo hacia el frente
– El panel (donde se recuesta la espalda del bebé) es rígido y no respeta la posición natural de la espalda.

Si tienen una mochila con alguna de estas características, POR FAVOR no la utilicen, ya que podrían lastimarse ustedes y a sus bebés, además de someterlos a ellos a una sobre-estimulación innecesaria y dañina.

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Una mochila ergonómica “de las buenas” (diría mi papá), se siente cómoda para el porteador y para el porteado. Es fácil de colocar, y hay disponibles en materiales orgánicos frescos  (aunque una mochila siempre tenderá a ser más calurosa que cualquier otro tipo de cargador). Las hay hasta para niños de 60 libras (versiones toddler) y bebés de 45 libras (versiones estándar). Se supone que pueden utilizarse desde el nacimiento con un “newborn insert” pero no son ideales para los primeros meses de vida, ya que no se amoldan tan bien como un fular elástico o semielástico, como el Moby Wrap (pueden encontrar un review aquí), el fular de Lomas Natural, el wrap de Funny Bunny Baby (review aquí) o la kangurera de Mamakanguroo.

Al tomar la decisión sobre cuál mochila ergonómica comprar, llegué a 2 finalistas:

Ergobaby – Se puede conseguir en Guatemala con algunos distribuidores, incluyendo Lomas Natural, o a través de la página web www.ergobaby.com.
Tula – Fabricadas en Polonia o Los Angeles, se pueden mandar a pedir por Internet a través de la página www.tulababycarriers.com.

Ambas son similares, pero lo que nos hizo decidirnos por la Tula fue el panel más alto (esto me sirve ya que mi bebé es alto), el acolchado de las “straps” o tiras es mayor (más comodidad para el porteador), y tiene una opción en el panel para ajustar y acercar un poco más al bebé. Además, Tula tiene muchas opciones de prints modernos y creativos, lo que los diferencia de otros cargadores.

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Sin embargo, ya que porteamos a diario con mi esposo, meses después decidí comprarme un Ergo también (sí, lo confieso, el porteo puede ser un vicio) para tener cada uno un cargador pre-ajustado. El Ergo es un poco más liviano y viene en colores y diseños más sobrios. Además que es más popular, por lo tanto más accesible económicamente y más fácil de adquirir.

Ambos cargadores permiten colocar al bebé al frente y a la espalda. Ergobaby acaba de lanzar un cargador nuevo (Ergo 360○) el cual ofrece también la opción de llevar al bebé viendo hacia el frente. Tuve la oportunidad de probar uno, y esta nueva versión me desanimó no sólo por permitir una posición de porteo no ergonómica, sino que el panel es mucho más rígido por lo que no se acopla tan naturalmente al bebé. Sin embargo, las otras versiones del Ergo son altamente recomendadas.

Personalmente, considero que los cargadores ergonómicos tipo mochila son una excelente opción para las personas que se sienten intimidadas por los “amarres” o anudados de otros cargadores, o que simplemente prefieren algo más práctico a la hora de ajustar. Además también de ser una buena opción para bebés más grandes, e incluso cuando ya son mayores a los 2 años (muchas veces los niños grandes se benefician también de ser porteados ya sea por cansancio, o necesidades emocionales).

Ahora hay diseños muy femeninos, por lo que podemos encontrar opciones diferentes a la típica mochila negra que nos viene a la mente cuando pensamos en cargadores de este tipo.

¡Hasta una próxima!

Andrea Cabrera de Lara
No soy instructora de porteo, ni especialista en porteo. Soy psicóloga clínica, bailarina y danzaterapeuta, por lo que siempre he estudiado la relación mente-emociones y cuerpo-movimiento. Me encanta portear y he investigado mucho al respecto. Sin embargo, para conocer sobre el porteo a fondo, o para cualquier duda específica, les recomiendo referirse con una asesora de porteo certificada.