Ser Mamá en Guate
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REVIEW: Yumbox en Guate

Aclaración: El contenido de los Reviews es basado en experiencias personales en torno a los productos mencionados. La intención es proporcionar a las mamás una referencia detallada acerca de los productos y servicios disponibles en el mercado de Guatemala, todos probados por nosotras de primera mano. Nos reservamos el derecho de redactar Reviews sobre productos compatibles con nuestra filosofía de vida y de crianza, siempre y cuando podamos aportar opiniones constructivas y reales, independientemente de si son adquiridos por medio de compra personal o a través de nuestro sistema de proveedores afiliados*.

Todas las tardes me persigue el mismo pensamiento. Mi corazón se acelera, mi respiración se entrecorta y a veces hasta me salta el ojito. Sobre todo cuando se acerca fin de mes y hay que ir al súper porque sólo queda un par de latas de atún, un poco de vegetales y frutas y tres paquetes de galletas de soda en la despensa. Además, generalmente es difícil lograr que los niños se alimenten de forma balanceada conforme van creciendo y pasan menos tiempo con nosotras, y nos quebramos la cabeza pensando en alternativas saludables y ricas que puedan llevar en la lonchera.

Las temidas loncheras escolares. Vaya temita. Hay blogs, cuentas de Instagram, foros, grupos en Facebook y hasta libros dedicados al asunto. Es una etapa de la vida de la que no nos salvamos jamás. Ja. Más. Y generalmente se prolonga hasta que se casan o se van a estudiar al extranjero. Precisamente por esa razón, las mamás siempre estamos buscando formas de facilitarnos la vida y hacer del proceso de las loncheras algo tolerable -y, por qué no, disfrutable- no sólo al prepararlas, porque algunas en un inicio nos esmeramos a lo Martha Stewart, sino para que no se nos tuerza la cara cada vez que abrimos los recipientes y vemos que la comida que preparamos con todo amor en forma de animalitos y arcoíris, fue de paseo al colegio y viene de regreso a la casa junto con el niño, que sobrevivió el día a puro glutamato monosódico y colorantes. Cuando yo iba al colegio, mi mamá llegaba a tal desesperación que nos mandaba sándwich de mayonesa y mostaza (tal cual, pan + mayonesa + mostaza), porque no nos comíamos nada más que las chucherías y era un desperdicio espantoso de comida cada semana. Ay, mamita. Cómo te entiendo ahora.

Y ni hablar de la compra compulsiva de tuppers y trastecitos que buscamos cada vez más baratos porque se pierden como en feria. Soy sólo yo, ¿o Dollarcity es el paraíso de los recipientes? Mis ojitos se iluminan cada vez que entro ahí. Necesito todos los tuppers. Sí… ya soy de esas mamás.

Es un ciclo de nunca acabar. La comida favorita de la semana anterior, hoy ya es cosa del pasado y ni voltean a verla. Al menos mi hija, prefiere comer algo rápido (o no comer) y salir corriendo a jugar, que hacer todo el trámite de ir a calentar su comida y sentarse a almorzar mientras se termina su ratito de recreo, o se come la chuchería que le comparte su amiga y ya, no se complica. Yo también escogería la chuchería sin pensarlo dos veces, porque además el envoltorio se tira a la basura y no hay trastecito ni tapadera que guardar. Por eso hago el intento de que todos los días Valeria regrese a almorzar a la casa después del colegio y que cene bien, y le mando cosas sencillas en la lonchera (preferiblemente en recipiente desechable; aunque me trague mi faceta de defensora del Medio Ambiente, mi paz mental no tiene precio).

De repente, llegó a nuestras vidas una lindísima lonchera estilo bento cortesía de Catch a Tiger. Siempre me llamó la atención comprar algo de este tipo, porque permite que los niños coman una gran variedad de alimentos en porciones razonables, en un solo tiempo de comida y sin el relajo de los múltiples recipientes que normalmente necesitaríamos para mandarles una lonchera así de balanceada. Nunca las encontré en Guatemala y mandarlas a traer a Estados Unidos era todo un trámite. La buena noticia es que ahora ya están a la venta en Guate y pueden comprarlas aquí.

¡Les presento a nuestra Yumbox! 😀 (Digo “nuestra” porque no sólo le encanta a Valeria, sino que ha sido mi excelente aliada para ahorrarme tiempo, comida y estrés).

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Como pueden ver en la foto, tiene un compartimiento para cada grupo de alimentos según las recomendaciones nutricionales infantiles (este tipo de Yumbox está especialmente diseñada para niños hasta los 8 años aproximadamente, aunque los dibujitos son para adultos como yo, sin habilidad para manejar porciones…). Incluso tiene un espacio de forma circular donde se pueden mandar dulcitos o extras; yo lo he usado para mini marshmallows, manías, pasas, craisins y otras cosas por el estilo. Algunos ejemplos de lo que pongo en cada compartimiento son:

  • Dairy (lácteos): Yogurt, queso cottage, queso crema para dip (dentro de un molde de silicón para cupcakes, así es menos desastroso y más fácil de lavar), queso de rodaja, cubos de queso Monterrey Jack o Mozzarella.
  • Protein (proteínas): Atún con un poco de mayonesa y limón, salchichas de pechuga de pollo (no es lo ideal pero bueno, tampoco soy Mary Poppins), rollos de jamón de pavo, frijoles para dip. Le mandaría hummus porque a mí me fascina, pero a ella no le gusta. :/ Si quieren probar, pueden encontrar una receta buenísima para prepararlo aquí. Necesito más ideas para el compartimiento de las proteínas, así que cualquier sugerencia es bienvenida.
  • Grains (granos): Tostadas Sanissimo, nachos para frijoles, galletas de soda, galletas integrales, Lavash Crackers, mini pan pita para rellenar con ensalada de pollo.
  • Fruit (frutas): Piña, fresas, papaya, uvas… realmente puede ser cualquiera que no tenga demasiado jugo.
  • Veggies (vegetales): Elote (es un grano pero se va como vegetal), zanahoria cortada en bastones, pepino cortado en bastones, lechuga.

Cuando uno termina de armarla, se siente como artista… la presentación queda lindísima (si yo fuera niña me lo querría devorar). Aquí un ejemplo:

¿Qué tal? 😀 Y me tomó menos de quince minutos armarla con cosas que tenía en la refri y en la despensa. Porciones pequeñas y variadas para una alimentación saludable (y realista) que no sabe a grama. Eso sí, sólo puede usarse para alimentos fríos. Esa es la única desventaja, a mi parecer. Tal vez en el futuro incluyan algún inserto removible para microondas.

Otra gran ventaja de la Yumbox es la tapa única que se ajusta al recipiente interno, por lo que cada compartimiento queda sellado herméticamente y no se mezcla una cosa con la otra. Esto es especialmente importante si vamos a incluir algún alimento de consistencia más líquida. También es fácil de manejar para los niños, ya que es un solo cierre, y también es fácil de lavar.

Seguramente alguien está pensando ahorita, “pobre inútil, no sabe ni cómo preparar una lonchera”, pero créanme cuando les digo que, en mi casa, la preparación de la bendita lonchera es todo un tema (y seguramente no me pasa sólo a mí, no nos andemos con cuentos). Sin duda, la Yumbox nos ha facilitado la vida la mitad la semana; pienso que sería aún más útil si Valeria tuviera una jornada escolar más corta todos los días, porque así es más fácil mandar comidas sencillas que cuando los niños se quedan a almorzar. Para ese fin, existen las Yumbox para niños grandes (incluso adultos), que tienen un espacio grande para sándwiches y otras cosas que necesitan más espacio. Me he propuesto ayudar a reajustar el paladar de mi hija para que pruebe más variedad de cosas, y así poder ponerme realmente creativa.

Definitivamente, por la calidad y resistencia del material, creo que nuestra Yumbox va a pasar de Valeria a su hermanita cuando llegue el momento de hacerle refacciones a ella también (yeeeeah! Quince años más de loncheras para mi existencia).

Sin duda, recomiendo la Yumbox para que no se nos agoten las ideas y podamos mandar cosas ricas y nutritivas en las loncheras, ahorrando tiempo, espacio y energía. La idea es experimentar y probar diferentes combinaciones de alimentos para ir adquiriendo práctica y perfeccionando el arte. Pueden leer más sobre estas loncheras y ver más ideas en el website www.yumboxlunch.com. o en la cuenta de Instagram @yumboxlunch. También estaré publicando otras combinaciones que probemos en nuestra cuenta de Instagram @sermamaenguate y Facebook.

Etiquétennos con #sermamaenguate / #yumboxenguate para compartir fotos. 🙂

¡Buen provecho!

Natalia

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Esposa, mamá, psicóloga y doula. Estudiante eterna, apasionada la vida simple y de todo lo relacionado con la maternidad -con un poco de jardinería, libros, vino, boxeo y Seinfeld en la mezcla. Vivo, escribo y cocino sin recetas, buscando el equilibrio para ser feliz haciendo lo que puedo, con lo que tengo, donde estoy -la clave es nunca dejar de evolucionar.

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  1. Karen says

    Hola! soy mamá de un niño muy comunicativo de 6 años, que precisamente ayer me dijo: “me estás poniendo muy poca comida en la lonchera”, me ha costado mucho con las porciones, porque otras veces me dice que le puse demasiada comida. Hoy buscando solución encontré en Pinterest la yumbox, y buscando si venden en Guate, encontré su blog. Qué maravilla!! Mañana iré a buscar una.

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