Ser Mamá en Guate
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Cartas de amor, de mamá a mamá.

Para Natalia.

Quisiera que te vieras con mis ojos y pudieras en algún momento darte cuenta de la fuerza de la naturaleza que sos. Esa fuerza calmada, serena, como esos momentos en la costa en que no se mueve la hoja de un árbol y simplemente te sentís ahí, viva, presente, como si todo hubiera casado para que en ese momento vos estuvieras ahí. Pues sí, así de cursi me siento con toda esta nuestra aventura -de veras pareciera que todas las piezas encajaron para que llegáramos acá.

Por momentos me da envidia esa forma en la que escribís, como si escarbaras en lo más profundo del corazón de las mujeres y lograras sacar esa esencia pura. ¡Qué claridad! ¡Qué fuerza! Sos el alma detrás de este proyecto con el que hemos tocado la vida de tantas, las nuestras incluidas.

Verte ser mamá ha sido una maravillosa escuela. Y lo mejor de todo es que lo he podido ver sin filtro, sin maquillaje, sin pantalla. Verte a vos me ha dado fuerza a mí. Fuerza para mantener las ideas con las que empecé, que a veces por practicidad, rutina o simplemente hueva, habrían quedado atrás. Quisiera que te vieras con mis ojos para que te relajaras un poco y te dieras cuenta del trabajo que hacés, tan enfocado, tan consciente.

Fabián ha traído solamente cosas buenas a mi vida, una de ellas tu amistad. Esto de la tribu funciona porque es cierto, porque en vos encontré mi Mother Wolf. Gracias por tantos unagis, por esos chistes ácidos por Whatsapp, por entenderme sin juzgarme. Gracias por ser vos. Feliz día de la Madre, mi partner. Sos una super mamá, super amiga y super mujer.

Te quiero mucho,

Edith

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Para Edith.

Cuando me hablaste por primera vez en el teléfono, pensé “qué fresa”. Luego te conocí en persona y pensé, “qué re-fresa”. Pasó el tiempo y me di cuenta de que teníamos muchas cosas en común, y que al fin y al cabo no eras tan fresa como creí. Honestamente, nunca imaginé que seríamos tan compatibles ni mucho menos que llegaríamos a donde estamos hoy, no sólo como compañeras de trabajo, sino como amigas. El destino me repartió una buena mano cuando me puso en el camino a alguien que me cacha perfectamente bien, lo suficiente como para poner a andar este proyecto y alcanzar lo que hemos logrado hasta hoy, con todo y los millones de cosas que hacemos al mismo tiempo, cada una por su lado.

Sé que a veces dudás de ti misma en tu papel de mamá, pero quiero pedirte algo: no dudés. Te puedo asegurar que lo hacés perfectamente bien, porque tenés todo lo necesario para eso. Te conocí en el proceso de convertirte en mamá; te vi sostener a tu bebé por primera vez, lo vi abrir sus ojitos y buscarte cuando escuchó tu voz. Te he acompañado en uno de los momentos más felices de tu vida, y también en un par de los más duros. Creo que tengo fundamentos suficientes para decir que sé que estás hecha para esto. Estas hecha para ser mamá de tu bebé.

Sé que te preocupa tu trabajo, el colegio, el tiempo que pasás lejos, los berrinches, el límite de paciencia o que él no llore amargamente cuando te vas. Cada vez que sintás eso, quiero que recordés ese primer momento en que le hablaste e inmediatamente te buscó. Quiero que recordés esas noches de desvelo en que sentías que no podías más, y seguiste amamantando porque estabas convencida de que era lo mejor para él. Quiero que pensés en las cosas que has dejado de lado para gozar de tu maternidad y en las cosas que hacés para ser mejor cada día. Quiero que te recordés de esa carita que se ilumina cada vez que dice “mama” con ese tono exquisito de su voz. Tú sos exactamente la mamá que él necesita, y por eso no sufre cuando te vas. Está seguro de que vas a regresar. Está seguro de ti, porque tú sos su lugar.

Tu inteligencia, tu dedicación en todo lo que hacés, la manera en que sos fiel a tus convicciones, la forma en que te ilusionás con las cositas pequeñas y tu sentido del humor, son sólo algunas de las cualidades que te hacen ser una excelente mamá. Te preocupás, te esmerás, te cuestionás y reflexionás todos los días para ser sincera contigo misma, aunque a veces duela. Eso es ser buena mamá.

Me encanta que vivamos y disfrutemos juntas esta etapa, desde muchos ángulos al mismo tiempo. Sé que no es fácil lo que hacemos; sé que es cansado, que requiere tiempo y que encima de todo no nos hace millonarias jajaja… pero estoy segura de que vale la pena. Vale la pena por nosotras, por nuestros hijos, por las otras mamás de Guate. Feliz Día de la Madre, partner. Qué bueno que te encontré.

Te admiro y te quiero mucho.

Natalia

 

 

 

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