Chef Mom, Ser Mamá en Guate
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SMOOTHIE BASICS

Pareciera que estamos en la era de los smoothies; cada vez hay más restaurantes que los ofrecen y por todos lados encontramos mil y un recetas para hacerlos.  A mí me encantan, son una excelente forma de incluir fruta en mi dieta, ya que a mí no se me antoja jamás la fruta sólo así. Pasé mucho tiempo buscando recetas de smoothies, pero ninguno me gustaba al 100% así que decidí que tenía que hacer los míos propios y dejar de buscar recetas.  Me han salido algunas buenas, otras no tan buenas y unas simplemente intomables, así que decidí ordenarme un poco al inventármelos (toda locura tiene su método) y les comparto mis tips.

Bueno, lo básico de un smoothie:  Tiene que ser rápido y fácil de hacer, contener la mayor cantidad y variedad de nutrientes posibles, y lo más importante:  rico. Vayamos por partes.

RADIOGRAFÍA DE UN SMOOTHIE

Base:  La parte más líquida, la que va a permitir que todos los demás ingredientes se incorporen; usualmente tiene un sabor delicado, ya que no debe competir sino complementar los demás sabores.  Comúnmente utilizamos leche (de vaca, de almendra, de coco, de soya, etc.), agua de coco o algún jugo.  Importante:  Si vamos a utilizar una fruta cítrica como sabor principal (piña, naranja, carambola), es mejor que nuestra base no sea de leche de vaca.

Sabor principal (usualmente es fruta):  Esta debe ser la estrella del smoothie, la parte que nos tenemos que asegurar que sea la que mejor sabor tiene, si son fresas, que sean fresas super maduras, dulces; si es piña, una piña dulce, etc.  Las frutas que no funcionan bien para este fin son la manzana, pera o uva, sin embargo, sí podemos utilizar el jugo de las mismas como base (casi no lo hago así, ya que no uso el extractor de jugos porque realmente me da una gran pereza lavar tanta piececita; el jugo que venden comercialmente tampoco es una buena opción, ya que está lleno de endulzantes artificiales).

Sabor secundario (especias, esencias, etc.):  Lo que escojamos, debe complementar al sabor principal, mas no opacarlo.  Por ejemplo, al smoothie de banano, podemos agregarle cardamomo; la lavanda complementa perfectamente a las blueberries frescas, y el rallo de limón resalta el sabor de las fresas maduras.

Textura:  A mí me gustan los smoothies más espesos; esto podemos lograrlo congelando la fruta o agregándole ingredientes que espesen un poco la bebida sin afectar el sabor.  Algunos ejemplos:

  • Yogurt griego
  • Aguacate
  • Banano
  • Nuez de marañón (cruda, no horneada) remojada por 8+ horas
  • Avena en hojuelas

Suplementos:  Aquí viene lo más interesante de todo.  ¿Por qué tomar un simple smoothie si lo podemos convertir en un SUPER smoothie, cargado de nutrientes?  Tan bonito que se oye el término SUPERFOOD, como si saliera la Spirulina o la Maca disfrazada de superhéroe, dispuesta a salvar nuestro desayuno, convirtiéndolo en un SUPER desayuno.  Creo que he visto muchas caricaturas últimamente, perdón.  Encontré esta imagen que nos puede ayudar a tener un panorama más claro de los suplementos.

Imagen de Health.com

Imagen de Health.com

A ver, el resumen:

  • Linaza:  Rica en antioxidantes, omega 3 y fibra.  Tip:  una vez molida, la linaza se oxida muy rápido, por lo que es importante comprarla entera y agregársela a los smoothies en el momento en que los licuamos.  También podemos moler un poco y guardarla en la refri en un recipiente hermético.  Excelente para ese estreñimiento tan típico del embarazo.
  • Semillas de chía:  Salud del corazón, ricas en fibra y antioxidantes, fuente de energía. Tip:  Al hacer smoothies, debemos echar la chía AL FINAL y no licuarla, porque puede tomar un sabor amargo.
  • Polvo de Acai:  Es un poderoso antioxidante, ayuda a quemar grasa y acelerar el metabolismo; además, ayuda a la regulación del colesterol.  Tips:  Tiende a ser un poco amargo, así que hay que utilizar poca cantidad en los smoothies.
  • Clorofila:  Ayuda a la desintoxicación (el famoso detox), es antioxidante y ayuda a mejorar la salud inmunológica.  Como bono, es un desodorante interno.  Tip:  Es mejor utilizarla en smoothies verdes, ya que posee un color verde intenso.
  • Polvo de Matcha:  Es una fuente más saludable de cafeína que el café, ayuda a quemar grasa y acelerar el metabolismo, es antioxidante y promueve el balance del ánimo.  Tip:  Tiene un sabor super ligero, así que puede complementar bien casi cualquier smoothie.
  • Corazones de semilla de cáñamo (hemp):  Rico en proteínas, Omega 3 y 6, acelera el metabolismo y ayuda a la salud de las uñas, piel y cabello.  Tip:  Tienden a oxidarse rápidamente, así que es mejor conservarlas en la refrigeradora.
  • Maca:  Aumenta la fuerza, energía y endurance, promueve la fertilidad (¡uy!), y promueve el balance del ánimo.  Tip:  Es un polvo color crema, con un sabor casi imperceptible, por lo que puede utilizarse en cualquier tipo de smoothie.
  • Polen de abeja:  Rico en proteína, ayuda a combatir las alergias, provee energía y ayuda a promover la salud inmune y digestiva.  Tip:  Tiene una textura ligeramente crujiente, por lo que puede añadirse como topping a los smoothies.
  • Cúrcuma:  ¿Quién no ha oído de la cúrcuma?  Es un poderoso antiinflamatorio y antioxidante, además, promueve la salud de la piel.  Tip:  Tiene un sabor bastante fuerte, así que hay que utilizarlo con medida.
  • Spirulina:  Cargada de nutrientes, esta alga provee muchísima proteína, hierro y antioxidantes.  Tip:  Tiene un sabor fuerte, así que hay que utilizarla con mucho cuidado; además, como la clorofila, da un color verde intenso a los licuados.

También podemos agregar hojas verdes, como el kale, espinaca, o acelga, o mantequillas de nueces (maní, almendra, marañón).  Y no nos olvidemos del famoso kéfir, cargadísimo de probióticos.

Balancear sabores:  Una parte muy importante en la cocina es aprender a balancear sabores, por lo que siempre es necesario probar los smoothies y ajustar sazón, ya que a veces las frutas están insípidas y es necesario agregar algún endulzante, como miel de abeja o miel de agave. Yo siempre agrego una pizca de sal de mar, lo que equivale aproximadamente a 1/8 de cucharadita.

Les cuento unos de mis epic fails en esto del proceso creativo de smoothies:

  • Le agregué más de 1 cucharadita de spirulina a un licuado de fresas, lo que no sólo le dio un sabor HORRENDO, sino que le dio un color más cercano al lodo que al rosado fuerte que esperaba.  Aprendizaje:  Es aconsejable que el color de los suplementos sea similar al de los ingredientes que estamos utilizando.
  • Leí una receta en la que indicaba que le agregara una CUCHARADA entera de lavanda a un smoothie de blueberries.  En contra de mi sentido común, lo hice y el resultado fue un licuado con sabor a Fabuloso Lavanda.  Aprendizaje:  Hay que hacerle caso al sentido común; utilizar cuidadosamente los ingredientes con los que no estamos muy familiarizados.

Espero que esta guía les ayude a hacer smoothies tan deliciosos como nutritivos y las invito a que compartan fotos de sus creaciones en Instagram o en Facebook utilizando el hashtag #chefmom.

-Edith 

Imagen de portada de www.shubies.com

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