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HUEVOS BENEDICTINOS CON SALSA HOLANDESA El desayuno de las ocasiones especiales

Cuando estudié cocina, una de las pruebas de fuego era la salsa Holandesa.  Eso y batir a pura mano una tanda de clara de huevos a punto de nieve; el chef llegaba y le daba vuelta al bol sobre nuestra cabeza y nada debía resbalar sobre nosotros… no todos lo lograban.  Hacer la salsa Holandesa requiere un control bárbaro sobre la temperatura (se hace a baño María), un buen brazo, ya que se bate con una mano mientras la otra sostiene en su lugar el bol, y tiempo.  La recompensa es una salsa untuosa, con un sabor ligeramente ácido y un toque mínimo de pimienta cayena, sólo para que le haga cosquillas a la lengua.  Por si eso no fuera lo suficientemente complicado, debido a que lleva yema de huevo cruda, la salsa hecha debe utilizarse inmediatamente, es imposible de recalentar y si la echamos a perder durante la elaboración, pues no hay forma de recuperarla… simplemente la tiramos a la basura y comenzamos de nuevo.

Osea, es una salsa que he hecho una sola vez desde que me gradué de cocinero profesional.  Y a pesar de los hábitos tan saludables de comida de mi esposo, resulta que los Huevos Benedictinos, que llevan salsa Holandesa, son su desayuno favorito. Hace años, encontré un sobrecito de salsa Holandesa en polvo y creí que mis problemas estaban resueltos.  La hice y el resultado terminó en el bote de basura, porque era incomible, así que me dispuse a encontrar un atajo para poder hacer la salsa Holandesa y ¡voilá! Martha Stewart al rescate.

La receta de “la Martha,” como le decimos con mi amiga Helga, es fácil y rápida de hacer, y aunque la textura no es tan deliciosa como la clásica, pues algo tenemos que sacrificar en aras de la practicidad.  Se las comparto:

Salsa Holandesa en Licuadora 

  • 3/4 taza de mantequilla (1 1/2 barras)
  • 3 yemas de huevo
  • 1 cucharadita de limón
  • pizca de pimienta cayena (en serio, una pizca, porque es picantísima; pueden sustituirla por salsa Tabasco)
  • pizca de pimienta negra recién molida

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Instrucciones:

Derretir la mantequilla en una olla pequeña (yo lo hago en el microondas y queda bien… sólo hay que tapar el recipiente para que no salpique).

Colocar las yemas de huevo en el vaso de la licuadora y encender el motor; retirar el tapón plástico de la tapadera y verter la mantequilla en un chorro delgado (el término culinario es “en hilo” delgado).  Agregar el limón, la cayena y la pimienta negra.  Ajustar sazón al gusto.  Yo casi siempre agrego más limón.

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La textura de la salsa debe ser espesa, pero no debe formar un montículo sobre la comida, sino debe fluir.  Si está muy espesa, puede diluirse con agua.

Es mejor utilizarla inmediatamente, pero de ser necesario, pueden mantenerla en baño María por unos 30 minutos o guardarla en un recipiente térmico.

Para hacer los huevos benedictinos necesitan:

  • Pan de muffin (a mí me gusta el de San Martín, pero es necesario refrigerarlo porque no tiene preservantes, así que se puede enmohecer si lo dejan afuera)
  • Jamón Virginia en rodajas gruesas
  • Mostaza Dijon
  • Huevos estrellados, con la yema suave (originalmente son pochados, pero ya me acabé un cartón de huevos intentándolo y no lo logré… me di por vencida para siempre)
  • Pimienta Cayena para decorar (o paprika, si no les gusta lo picante)

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Instrucciones:

Untar los muffins con un poquito de mostaza Dijon y calentar en el hornito.  Colocar trozos de jamón Virginia sobre cada rodaja de pan y luego colocar el huevo encima del jamón y bañar con la salsa.  Yo prefiero hacer muffins “abiertos”, osea no colocar la tapadera sobre el huevo, por dos razones:  para que se vea bien la salsa y para poder comerme dos huevos, pero un solo pan. Colocar una pizca de pimienta cayena como decoración sobre cada huevo.

Con este desayuno siempre quedo bien con mi esposo SIEMPRE.  Y con este friíto, se antojan todas estas recetas que son un bombazo de calorías y carbohidratos, ¿o no?

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Si tienen tiempo, aquí les dejo un videíto de la preparación de la salsa Holandesa clásica para que vean por qué busqué el atajo.  No encontré uno en español que fuera tan conciso y tan claro, así que les dejo este en inglés de Fine Cooking.

¿Verdad que mejor la hacemos en la licuadora?  Gracias.

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Edith

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Entusiasta de la comida: hacerla, compartirla y disfrutarla; me gusta tanto, que la hice mi profesión y planeo mis vacaciones alrededor de ella. Mujer, esposa y mamá, mantengo mi sanidad mental escuchando rock ochentero y buscando la IPA perfecta. El amor no se encuentra, se construye.

2 Comments

  1. Probé esta receta el día de hoy y me quedo muy buena 🙂 (cuando me acordé de tomar foto ya habían sido devorados jejeej) lo único es que siento que me quedo un poco más espesa de lo esperado… Que puedo hacer para hacer la salsa más ligera?

    • ¡Hola! Puedes agregar agua pura, cucharadita a cucharadita, hasta lograr la consistencia deseada. Toma en cuenta que si echas agua, puedes desajustar el sazón, así que puedes agregar agua o jugo de limón. Qué lata que no tomaste la foto, ¡pero eso significa que quedaron delis!

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