Lifestyle
comments 8

LA TAN MENTADA “BELLEZA NATURAL” Los cambios que he hecho a mi rutina, en camino hacia un estilo de vida más limpio

Nota: Este post no es patrocinado por ninguno de los productos que menciono aquí.

Desde hace unos cinco años, he venido haciendo cambios en mi estilo de vida, encaminándome hacia una vida más saludable en todos los aspectos, con más cosas que suman–y eso a veces significa menos. Menos químicos, menos aditivos, menos ruido, menos cosas en general. Con la comida ha sido fácil, soy cocinera profesional y he encontrado personas en el camino que me han enseñado muchísimo. Con los productos de cuidado personal, como decimos en buen chapín, han sido otros cien pesos. He pasado por situaciones súper feas, súper incómodas y otras simplemente vergonzosas.

A ver, empecemos por el principio. Con mi genética no hay pierde, mis papás son súper canosos y cuando dejé de pintarme el pelo de todos los colores que se me ocurrían (rojo en todas sus tonalidades, reflejos hasta que terminé rubia), me di cuenta que tenía muchísimas canas. Ahora, si me dejara de pintar el pelo, sería Cruella DeVille. Con los años, y después de mi embarazo, comencé a notar que justo después de retocarme la raíz se exacerbaba un problema de alergia en la cara (de la que les hablé aquí) con el que he batallado por mucho tiempo. Buscando alternativas al tinte, porque hasta echarme tintes sin amoniaco era una tortura, conseguí esta henna Radico que cubre super bien mis canas, viene en cinco tonos y tiene un costo muy cómodo. Está hecha a base de plantas y desde que la uso, mi piel y mi cuero cabelludo me lo han agradecido: cero picazón, cero molestias. La única desventaja es que el pelo continúa soltando color por tres o cuatro (o más) lavadas, lo que equivale a muchas toallas manchadas. Ahora ya tengo una toalla de color oscuro que uso sólo para esas ocasiones y ¡listo!

La peor situación por la que he pasado, sin lugar a dudas, es el episodio más largo de alergia en la piel que he tenido a la fecha.  Honestamente, perdí la cuenta de cuántos meses pasé MAL, sólo sé que pasé por cuatro doctores, muchos esteroides, antihistamínicos, gels, cremas y pomadas que no funcionaron, y llegué al punto que no podía lavarme la cara con nada más que agua y ni pensar en maquillaje. Esta situación fue la que me llevó a cambiar todos los productos que uso en mi rutina diaria, no solamente para la cara, sino para cuidado personal en general. He ido incorporando productos uno a la vez, aplicándolos con miedo, muy pendiente de cómo reacciona mi piel. Lo primero que usé, a recomendación de una amiga, fue el agua de rosas, que conseguí en Sayab.  Es económica, huele delicioso, y calma la piel desde la primera aplicación. Desde que comencé a utilizarla, no la he dejado.  Por varias semanas fue lo único que toleró mi piel.

No, no vean a ese canchito con cachetes de marshmallow -vean mi quijada, esa capa gruesísima de maquillaje y cómo aún así no se logra cubrir la textura morroñosa de mi piel. Así tenía la espalda y la parte de atrás de los brazos también. Ponerme y quitarme ese maquillaje fue una tortura. Lo pienso y me da escalofríos.

La crema limpiadora y la crema humectante de Pai son maravillosas, las conocí por una amiga que fue a vivir a California; son formuladas con ingredientes naturalmente calmantes, como camelia y rosa, para pieles hiper sensibles y propensas a la rosácea (tengo un grado leve en el cuello) y da gusto leer sus listas de ingredientes. La crema limpiadora incluye un pañito de muselina y terrycloth para retirar la crema y exfoliar suavemente la piel a la vez. Estos productos tienen dos desventajas: el precio, que es un poco elevado, y que no los consigo en Guatemala. Sin embargo, después de la pesadilla que viví con mi piel, he descubierto que me duele más la piel que la billetera. Además, la crema limpiadora me ha durado más de un año y la hidratante me duró casi 8 meses, así que el costo se diluye en el tiempo que duran los productos.

Para quitarme el maquillaje, especialmente el de los ojos, uso la solución micelar Sensibio H2O de Bioderma. Quita hasta ese maquillaje que a veces parece chapopote, sin irritar ni resecar mi piel. En teoría, no es necesario enjuagar, pero yo me echo un poco de agua, seco con una toalla y luego aplico mi agua de rosas.

La piel cambia constantemente y en estos días me he dado cuenta que necesito más hidratación. Intenté añadir un poco de aceite de coco a la crema hidratante, pero me salieron como cuatro barritos (¡a estas alturas, por Dios!) así que probé un par de productos comerciales (uno a la vez, de una tienda de las pocas en Guatemala que dan muestras de los productos) y aunque mi piel los toleró, siempre sentí una capa de producto extraña sobre mi piel que no se sentía bien.

Buscando opciones naturales, encontré Tierra & Lava, una marca de productos de cuidado personal hechos en Guatemala, y estoy usando su Gentle Touch Nourishing Face Soufflé. Simplemente espectacular; la textura es maravillosa, no tiene fragancia, se absorbe divinamente y lo mejor: hasta me han preguntado qué estoy usando porque mi piel se ve más linda.  Me encanta además que lista los ingredientes (pocos, todos naturales, nada de nombres impronunciables) en la etiqueta. Lo único que la podría hacer mejor es que viniera en un botecito con dispensador, porque al venir en pomo siento que puede contaminarse o derramarse. Lucy, su creadora, los elabora en San Cristóbal El Alto en Antigua, se esmera en escoger los ingredientes minuciosamente y sabe exactamente de dónde proviene cada uno.

A veces necesito más exfoliación que la que el pañito de mi crema limpiadora me da, así que uso el exfoliante BELLA de Monita. Tiene pocos ingredientes, 80% de ellos naturales, y uno de ellos es la semilla pulverizada del melocotón, que es lo que le da la textura al exfoliante. La desventaja que le encontré es que la textura es más porosa que cremosa, entonces es un poco difícil de manipular para aplicarlo. Entiendo que Regina hizo ajustes al producto y ahora contiene toronja; yo todavía tengo la versión anterior, mi piel la tolera muy bien y siento que cuando la uso, me remueve todas las células muertas y queda súper suave y renovada. (No lo coloqué en la foto porque como lo mantengo en la ducha, la etiqueta ya se deshizo, ups.)

Casi desde que cumplí 30, uso bloqueador diariamente. A raíz de la situación con mi piel, dejé de usar todo, incluyendo el bloqueador. Cuando mi piel comenzó a recuperarse, intenté usar nuevamente la marca que utilicé siempre, pero no me funcionó–me ardió la piel, se puso roja, caliente y al día siguiente amanecí con una textura morroñosa en la cara que tardó más de una semana en desaparecer. Compré el bloqueador orgánico de Kiss My Face 50 para la cara, pero me dejaba una sensación extraña, como si se se me estuviera derritiendo el bloqueador–echarme maquillaje encima de eso era súper incómodo. Funciona, no me irrita e incluso me deja la piel hidratada, pero el factor de incomodidad fue suficiente para que, para todos los días, prefiera utilizar el que usa Fabián, el WaterBabies de Coppertone, como les conté acá.

Con respecto a la crema del cuerpo, he probado varias marcas que me funcionan, pero la verdad es que sólo me fijo que no tengan parabenos, ftalatos y algún derivado de aceite de palma. A veces necesito más hidratación y lo que me ha funcionado es agregarles un poquito de aceite de coco cuando las aplico y problema resuelto. Quisiera conseguir una marca de productos naturales que venda crema para el cuerpo en un bote GRANDE, ya que la mayoría venden en tubos pequeños que me duran dos semanas.

El gran elefante de los productos de cuidado personal naturales ha sido uno:  EL DESODORANTE.  Pero la verdad, la historia es tan larga y tan… pintoresca, que esa la dejamos para un post aparte. ¡Estén pendientes! Y mientras tanto, cuéntenme qué les funciona a ustedes.

Edith

Filed under: Lifestyle

by

Entusiasta de la comida: hacerla, compartirla y disfrutarla; me gusta tanto, que la hice mi profesión y planeo mis vacaciones alrededor de ella. Mujer, esposa y mamá, mantengo mi sanidad mental escuchando rock ochentero y buscando la IPA perfecta. El amor no se encuentra, se construye.

8 Comments

  1. Paula says

    Muy interesante! Yo soy culpable de no cuidar mi piel, me cuesta siquiera usar desmaquillante, pero me gustó mucho leer este post. Me quedé intrigada con la historia del desodorante, he oído que es mejor usar sólo desodorante y no antitranspirante, pero no me he animado a probar.

    • ¡Hola, Paula! Yo era igual, pero eventualmente te das cuenta que tenés que hacer un cambio si querés mantener tu piel nítida. No te miento, yo hasta hace poco me comencé a desmaquillar en la noche y ahora no me puedo meter a la cama si no tengo la cara nítida. Uff, el cambio a desodorante natural fue toda una odisea, por eso decidí separarlo de este post. Valió la pena, pero fueron unos seis meses I N T E N S O S, jajaja. ¡Un abrazo!

  2. Evelyn says

    A mi me cuesta un mundo encontrar las cremas que “hagan bien” ya no espero milagros en las cremas jaja pero sí esperaría resultados notables. Me incomoda sobre manera tener que comprar la presentation completa cuando ni siquiera se si me funcionará, pero en Guate te ven con cara de “naca” si pedís una muestra….mi piel es súper sensible y tiende a mancharse con tan sólo me volteen a ver. He pasado por marcas de marcas y sigo sintiendo insatisfacción con las que uso. Sigo comprando con temor y no encuentro una marca que con honestidad me asesore y no sentirme que me quieren convencer que es la mejor aunque a mi piel no le venga bien…
    Si alguna marca me encuestara, me encantaría que la asesoría fuera honesta, comprensiva y empática y no sentir que me ven con cara de “va a comprar o no?”

    • Yo también tengo esa sensación siempre de que sólo te quieren vender los productos y no responden tus preguntas con gusto. Por eso me encanta hablar con las personas que hacen los productos, pero eso sólo lo logras con los artesanos, quienes con gusto te dan muestras. Estoy feliz con lo que estoy utilizando ahora y con el cambio que he visto en mi piel, por eso me animé a compartirlo con la tribu. ¡Gracias por leerme y compartir tus experiencias!

  3. Nivia says

    Yo era tan descuidada con mi piel, pero un dia me afligi cuando mi mama y mi suegra (ambas en diferente dia)me dijeron que mi piel se veia reseca ☹️ Y como soy pecosa con el sol se me juntan las pecas ( un rollo). Asi ahi voy en la busqueda de cremas para el rostro, entre mas natural mejor. Asi que lavo mi cara con un foamy de aceites esenciales que me ha funcionado de maravilla me deja limpia y no me reseca la piel, la crema de rostro igual contiene aceites esenciales pero probe una de miel que venden el kiehls que me encanto, asi que sera una adquisicion muy pronto, la de contorno de ojos uso una de l’Occitane. Ahora mi lucha es con el bloqueador, unos muy grasos y siento que igual no me protejen tanto como quisiera y lo veo cuando mis pecas se juntan mas y mas. (Alguna sugerencia sera bienvenida). Ah y de vez en cuando me hago mascarilla de arroz con miel. Para que usas el tonico de rosas?? Como lo usas?? Gracias por compartir tu experiencia con todas!!

    • ¡Hola, Nivia! Los bloqueadores que me han funcionado a mí son los que compartí en el post, pero creo encontrarás el tuyo a pura prueba y error. Pregúntale a tu dermatólogo, porque ellos sí manejan muestras, y pruébalos a conciencia por una semana al menos. Igual, nada te protege al 100% del sol: hay que evitar la exposición entre 11 am y 2 pm y siempre usar gorra, sombrero y prendas que te cubran.

      El agua de rosas la uso después de lavarme la cara y antes de aplicar el humectante; también la uso cuando tengo la piel irritada por cualquier causa (sol, picaduras de insecto) o para mezclarla con mascarillas de arcilla que vienen en polvo. Espero que esto resuelva tus dudas. ¡Un abrazo y gracias a ti por leerme!

  4. Monica de Duran says

    Hola! Gracias por compartir toda esta experiencia, yo tambien busco opciones naturalea. Mi hija de 14 años tuvo problemas con todos los desodorantes que usaba, se irritaba su piel. El unico que le funciona es el de Babaria, que al menos viene en envase de vidrio no tan contaminante y no le provoco alergia.

    • ¡Hola, Mónica! Uff, eso de los desodorantes es taaaaaan complejo que tuve que hacer un post aparte. Está atenta, porque lo publicaré pronto. 🙂

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *