Lifestyle, Ser Mamá en Guate
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TIPS PARA CELEBRACIONES MÁS VERDES Sin sacrificar nuestra paz mental ni la practicidad

Este post no es patrocinado por ninguna de las marcas mencionadas. 

A inicios de mes, Fabián cumplió tres años y, alentada por nuestra amiga Lucía Cabrera, decidí buscar formas de hacer la celebración lo más amigable con el planeta posible. En retrospectiva, pude haber mejorado muchas cosas (especialmente las sorpresas), pero esta celebración me motivó a hacer conciencia de cuánto plástico utilizamos “para no complicarnos la vida” y cómo realmente no es nada complicado dejar de usarlo. Simplemente necesitamos estar conscientes, buscar opciones y hacer un par de ajustes.

Lo más obvio, es la cantidad tan grande de platos, vasos y cubiertos plásticos que debemos dejar de utilizar. Para sustituir el uso de los desechables, hice lo siguiente:

  • Platos reutilizables. Lucía me prestó sus platos reutilizables, que aunque son plásticos, pues se pueden utilizar muchísimas veces. Sí, hay que lavarlos, pero los pueden usar en todas las piñatas o cualquier otra celebración. No sólo es más eficiente a nivel de presupuesto (un solo gasto para todas las celebraciones por venir), sino que es súper conveniente tener siempre en la casa platos para cualquier eventualidad.
  • Platos de papel. Los platos que Lucía muy amablemente me prestó no me alcanzaban, así que busqué platos de papel. Después de usarlos, les pasé agua para quitarles la poca suciedad que tenían y los envié a reciclaje.
  • Vasos. Para los adultos, alquilé vasos de vidrio y para los niños, compré vasos de papel. La única desventaja es que los vasos de vidrio se pueden romper, y esta vez rompimos dos. Ni modo.
  • Cubiertos. Conseguí un Combo Ecoparty en Ecopack, con 50 cuchillos, tenedores y cucharitas. Lo pedí por teléfono y me lo enviaron a mi casa sin costo adicional. Además de amigables con el ambiente, estaban chilerísimos.
  • Manteles. Utilicé manteles de tela para las mesas de los adultos y no utilicé mantel para la de los niños, ya que conseguí unas mesitas de madera que se ven súper lindas sólo así.
  • Por si las moscas. Tengo una caja donde guardo todo lo que me sobra de otras celebraciones (vasos, platos, servilletas, etc.) y usé lo que tenía para ajustar lo que me hizo falta, que no fue mucho. No combinaba con lo demás, pero la verdad es que nadie se da cuenta. 🙂

Para la comida, tomé en cuenta lo siguiente:

  • Bebidas. Natalia me prestó sus refresqueras grandes e hice mucha rosa de jamaica con la que las iba rellenando. En lugar de mini botellitas de agua pura, saqué mi Ecofiltro e iba rellenando picheles para servirles a los invitados. Jamás les doy a los niños bebidas azucaradas, cajitas de jugo, ni gaseosas; el empaque no es bueno para el planeta y el contenido no es bueno para los niños. Los dulces de la piñata ya tienen más azúcar de la que necesitan en una semana, pero si les pongo zanahorias y brócoli, seguro nadie viene a la piñata número cuatro de Fabián.
  • Boquitas. Compré las presentaciones más grandes que encontré y serví un plato grande por mesa, en lugar de bolsitas individuales. Hice un dip de tomate deshidratado para complementar.
  • Comida. Contraté a Papa Mía, un horno de pizza que hacen las pizzas en el momento y cada quien se sirve lo que considera que se va a comer. De esta forma, evitamos el desperdicio de comida. Hice una ensalada enorme para acompañar la pizza y que así hubiera aunque sea “un vegetalito,” como dice mi esposo, en el menú. En lugar de comprar un aderezo (¡el bote!), puse mis botellas pequeñas de aceite de oliva y vinagre balsámico para que cada quien aderezara su ensalada a su gusto. Las pizzas que sobraron las repartí entre mis invitados y congelé el resto. Para los niños, pedí unas “Pig-sitas” de Slice House, que les fascinaron a todos.
  • Servilletas. Ahí si no encontré otra opción más que las desechables, especialmente por los niños. Sugerencias bienvenidas.

Piñata y sorpresas:

  • Bolsitas. Tanto para las sorpresas como para recoger los dulces, utilicé bolsas de papel kraft. La desventaja es que cuando los niños recogen muchos dulces (especialmente los niños grandes), las bolsitas se rompen. A la próxima, buscaré bolsitas de un papel kraft más grueso.
  • Piñata. No encontré una forma de hacerla más amigable con el ambiente. 🙁 Envié lo que pude a reciclaje.
  • Sorpresas. Caí en el consumismo y compré juguetitos plásticos, marcadores plásticos y libritos de Pikachu… fue demasiado, pero me emocioné y no iba con un plan. Para la próxima, planifico con anticipación.

Como consideraciones finales: Tanto el agasajado como nuestros invitados van a recordarse de qué tan bien la pasaron, no de si los platos hacían juego con el mantel o si la decoración era digna de Pinterest. A la hora de celebrar, es importante (al menos para mí) tener en mente qué estamos celebrando ¡y celebrarlo! Que el foco de atención sea el agasajado, pasársela bien, compartir con los que más queremos y así luego tener esos recuerdos lindos de momentos inolvidables. La clave está en hacerlo de una forma amigable con el planeta, cuidando y utilizando al máximo nuestros recursos.

¿Tienen más tips? Me encantaría que los compartieran en los comentarios.

-Edith

1 Comment

  1. Lorena says

    Holaaa muy bonita idea la verdad, tomare tu iniciativa para el cumple de mi beba para octubre! Me encantaron las sorpresas super prácticas !

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