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Y TÚ, ¿QUÉ HICISTE TODO EL DÍA?

Te levantás a preparar el café todavía de noche, así te da tiempo de sentarte un rato en la computadora y adelantar ese pendiente. Te comés un pedazo de pizza fría que quedó de la cena, y te cae de perlas el olor que sale de la cafetera y el sonido de cada gota que cae en la jarrilla. Subís a oscuras, te sentás a trabajar y te das cuenta de que sos mucho más productiva a esta hora, cuando nadie está pidiéndote algo. Terminás ese pendiente en treinta minutos, cuando normalmente te habría tomado dos horas. Das un par de tragos a tu taza de café. “SÚPER MAMÁ”, dice tu taza. Te preguntás si en serio serás tan “súper”.

NO ME FUI DE TI

No me fui de ti, me quedé contigo. Me quedé con resguardo en tu corazón, en esa pieza que hoy se siente vacía pero está bien ocupada de recuerdos, de sueños, de palabras amorosas dichas entre alegrías, tristeza, enojo y dolor. Nadie supo decirte por qué, con qué propósito. Yo no lo sé tampoco.

POLLO CON LIMÓN Y MIEL + ESPÁRRAGOS

Muchos días llegan las seis de la tarde y me empieza a entrar pánico al pensar en qué voy a hacer para cenar. Cuando vivía con mi mamá, la cena era una sopita y algo para complementar, pero desde que me casé, mi esposo llega a la casa con hambre para comerse un caballo, así que tengo que hacer cenas saludables, pero que sustenten. Claro, deben ser deliciosas, pero más importante aún: tienen que ser fáciles y debo ensuciar pocos platos.

TIPS PARA CELEBRACIONES MÁS VERDES Sin sacrificar nuestra paz mental ni la practicidad

Este post no es patrocinado por ninguna de las marcas mencionadas.  A inicios de mes, Fabián cumplió tres años y, alentada por nuestra amiga Lucía Cabrera, decidí buscar formas de hacer la celebración lo más amigable con el planeta posible. En retrospectiva, pude haber mejorado muchas cosas (especialmente las sorpresas), pero esta celebración me motivó a hacer conciencia de cuánto plástico utilizamos “para no complicarnos la vida” y cómo realmente no es nada complicado dejar de usarlo. Simplemente necesitamos estar conscientes, buscar opciones y hacer un par de ajustes.

ME CONTÓ UN PAJARITO: UN VIAJE VISTO DESDE LOS OJOS DE MIS HIJOS Colaboración

Gracias, Melissa, por compartir tus reflexiones. Hace algunas semanas hicimos un viaje con mi esposo e hijos. Tan acostumbrada a las fotos del celular que había olvidado descargar las de la cámara, que lo hice hasta casi 1 mes después. Para mi sorpresa, me encontré con todas las fotos que mis hijos de 9 y 4 años tomaron durante esos 18 días, fotos que no había visto y que cada uno capturó en el hotel, en las calles, en los parques, en los monumentos.