• PONETE EN LA FOTO Pedacitos de mi maternidad documentada

    “No me interesa la fotografia, sino la vida.” -Henri Cartier-Bresson El otro día, me senté con mis hijas a ver los álbumes de fotos de mis primeros cinco o seis años; hay tantas, que no sé cómo hicieron mis abuelos y mis papás para tomarlas todas tan chileras, con cámaras básicas y sin mayor tecnología. En buen chapín, cero bolas. Todos nos vemos lindos o, mejor dicho, felices… tal vez porque en ese entonces se tomaba la foto y ya, no se revisaba, no se repetía mil veces ni venía el respectivo “post” inmediato que nos desconectaba del momento. Qué importaba cómo salías o si la imagen estaba movida; total,…

  • Me contó un pajarito: Ella es tu maestra Un viaje personal con la crianza consciente

    Esta es una carta de Jennifer a su hija, que explica su viaje personal con la crianza consciente. Cada hijo entra a nuestras vidas con sus dificultades, su temperamento, sus retos y sus maravillas, pero el mito más grande que he tenido que desmantelar es pensar que la crianza se trata de los hijos. Y que mientras más trato de controlar el resultado de cómo “debería” de hacerlo, más me desconecto de lo que ya es. A través de la práctica de la crianza consciente, recibí un regalo para reconectar con mi niña interna, sanar mis heridas del pasado, y conectarme día a día con el momento presente, que, aunque…

  • Y TÚ, ¿QUÉ HICISTE TODO EL DÍA?

    Te levantás a preparar el café todavía de noche, así te da tiempo de sentarte un rato en la computadora y adelantar ese pendiente. Te comés un pedazo de pizza fría que quedó de la cena, y te cae de perlas el olor que sale de la cafetera y el sonido de cada gota que cae en la jarrilla. Subís a oscuras, te sentás a trabajar y te das cuenta de que sos mucho más productiva a esta hora, cuando nadie está pidiéndote algo. Terminás ese pendiente en treinta minutos, cuando normalmente te habría tomado dos horas. Das un par de tragos a tu taza de café. “SÚPER MAMÁ”, dice…

  • NO ME FUI DE TI

    No me fui de ti, me quedé contigo. Me quedé con resguardo en tu corazón, en esa pieza que hoy se siente vacía pero está bien ocupada de recuerdos, de sueños, de palabras amorosas dichas entre alegrías, tristeza, enojo y dolor. Nadie supo decirte por qué, con qué propósito. Yo no lo sé tampoco.

  • HOLA, OTRA VEZ

    Antes de ayer, no recuerdo la última vez que fuimos solos al cine. No recuerdo la última vez que salimos a cenar solos, que dedicamos un tiempo fuera de la casa para hacer algo únicamente por nosotros dos.