• CO-MADRES Mi experiencia en un grupo de crianza

    Soy Edith. Me gradué del colegio en octubre y en marzo ya tenía mi primer trabajo -un trabajo en una empresa transnacional donde hice amistades que perduran al día de hoy. Me pagaban bien, compré mi primer carro y me pagué mi universidad. Esta fue la constante en mi vida hasta los treinta y dos años, cuando decidí renunciar a la seguridad de un trabajo de 8 a 5 y emprender con mi negocio de catering, un negocio del que no sabía mucho. Emprender fue durísimo, pero logré estabilizarme y llegaron oportunidades que me llevaron a trabajar con horario y rutina. El trabajo en la cocina es demandante y poco a poco…

  • Si te preguntás por qué no he llamado

    Cada año me quiebro la cabeza pensando en un regalo para ti. Nunca sé qué comprar ni dónde, porque no puedo pensar en algo que simbolice exactamente lo que quiero decirte; tal vez es porque yo no encuentro regalo que puedan darme que represente lo que hago todos los días por mis hijas. Simplemente no existe tal cosa. Todavía pensé en ir hoy a buscar algo…

  • ME CONTÓ UN PAJARITO: Tu parto no fue como soñaste

    ME CONTÓ UN PAJARITO es una sección en la que presentamos situaciones difíciles y cómo éstas fueron resueltas por mamás como nosotras, escritas de manera anónima (si lo desean), y sobre todo respetuosa. Pueden tocarse temas sensibles; se recomienda discreción. Esta es la historia de Isabela y de muchas mujeres. Por favor compártela.

  • Cuando tu bebé ya no es bebé Reflexiones de una mamá semi-veterana

    Al final del día tus pies deberían estar sucios, tu pelo desordenado y tus ojos brillantes. – Shanti “No, mama, yo me quiero peinar” (o sólo “NO me quiero peinar”). “No, mama, no quiero ponerme eso, es muy elegante. Quiero mis tenis y mis leggings morados porque no puedo correr con jeans.” “No, mama, no me voy contigo. Muy aburrido ir a cosas de señoras, mejor me quedo aquí a jugar con mis amigos.” “Mama, ya no me tomes más fotos.” “Mama, eso es de bebés.” Un poquito de lo que sale de la boca de mi hija de nueve años, en la que ya casi no quedan dientes de…